José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
He cambiado amor.
Estoy aquí.
Las rocas, el mar gris, las nubes grises, el cielo gris
Yo soy de colores.
La suave y persistente lluvia
dorada.
Asoma mi perfil en tu almohada y te da un beso
negro.
Un cisne de porcelana sobre
el tapete de la mesa de tu madre
tiene que ser un signo de que te amo.
La curva suave y persistente, como la lluvia,
donde pasan coches a la velocidad de la vida
es un inequívoco signo de la nada equivocada
de nuestra historia pasada
Devuélveme la vida y el ácido lisérgico
que te quedaste en el último viaje.
Que ahora que me pasa el efecto
Vuelvo a ser el mismo gris
que no te ama nada de nada.
Estoy aquí.
Las rocas, el mar gris, las nubes grises, el cielo gris
Yo soy de colores.
La suave y persistente lluvia
dorada.
Asoma mi perfil en tu almohada y te da un beso
negro.
Un cisne de porcelana sobre
el tapete de la mesa de tu madre
tiene que ser un signo de que te amo.
La curva suave y persistente, como la lluvia,
donde pasan coches a la velocidad de la vida
es un inequívoco signo de la nada equivocada
de nuestra historia pasada
Devuélveme la vida y el ácido lisérgico
que te quedaste en el último viaje.
Que ahora que me pasa el efecto
Vuelvo a ser el mismo gris
que no te ama nada de nada.
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