K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Dibújame otra vez las líneas de las manos
que me dejaron huérfana del tacto
y es que en lo compacto de mi puño
sólo cabe el espacio insondable de tu ausencia.
A una historia terminal,
prohibida de esperanza
la vi hoy,
me saluda desde la bahía de un pedazo de madera
respirando en las paredes de un sobre manila
compañero de insomnio desde hace algunos años
sentí otra vez el cosquilleo de neblinas
que subían por la garganta y terminaron en mis ojos.
Cerré de un tiro la puerta.
Tuve una cena de neuronas a solas
tendida sobre el aeroplano de tus besos
y de nuevo despertó el fantasma
que habita en la tumba de mis lágrimas.
Quise hacer escala en la penumbra de tu sombra
pero al detenerme y verte no supe que decir
porque adiós seria lo apropiado
pero,
¡necia de mi!
no quiero dejar ciega a mi alma
ya paralítica para sonreír.
¿Dónde termina el arco iris?
¿dónde nace el principio y el final
de un espacio anónimo en el universo?
ese mismo que nos arrastró al big-bang
de aquella coincidencia.
¿Aún recuerdas?
No he podido afinar el aliento del mar,
todavía no entiendo su lenguaje
pero él,
él escucha los latidos del néctar rancio
de mi infelicidad
él solo conoce la súplica del trueno
y la naturaleza de mi ruidosa tempestad.
que me dejaron huérfana del tacto
y es que en lo compacto de mi puño
sólo cabe el espacio insondable de tu ausencia.
A una historia terminal,
prohibida de esperanza
la vi hoy,
me saluda desde la bahía de un pedazo de madera
respirando en las paredes de un sobre manila
compañero de insomnio desde hace algunos años
sentí otra vez el cosquilleo de neblinas
que subían por la garganta y terminaron en mis ojos.
Cerré de un tiro la puerta.
Tuve una cena de neuronas a solas
tendida sobre el aeroplano de tus besos
y de nuevo despertó el fantasma
que habita en la tumba de mis lágrimas.
Quise hacer escala en la penumbra de tu sombra
pero al detenerme y verte no supe que decir
porque adiós seria lo apropiado
pero,
¡necia de mi!
no quiero dejar ciega a mi alma
ya paralítica para sonreír.
¿Dónde termina el arco iris?
¿dónde nace el principio y el final
de un espacio anónimo en el universo?
ese mismo que nos arrastró al big-bang
de aquella coincidencia.
¿Aún recuerdas?
No he podido afinar el aliento del mar,
todavía no entiendo su lenguaje
pero él,
él escucha los latidos del néctar rancio
de mi infelicidad
él solo conoce la súplica del trueno
y la naturaleza de mi ruidosa tempestad.
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