Bia
Poeta recién llegado
La tarde aparece con su neblina dulce
En medio de este cielo apagado, inerte
Con su música suave y una nostalgia agreste
Que hipnotiza y despoja mi alma triste
El silencio se acerca a su lecho de muerte
Y cual tímida flor, va perfumando el ambiente
En que descansa tranquila esta ilusión perdida
En que acalla los gritos de mi alma dulcemente
Su voz desaparece desvaneciéndose en el aire
Como se desvanece el murmullo de los pájaros
En medio de este lúgubre abanico de recuerdos
En medio de este cielo inundado de nostalgia. ..
Y yo que voy como un fantasma,
Recorriendo los recuerdo de la noche
Envestida toda, de una tristeza exquisita
Y divagando en los múltiples senderos de la nada
Me encuentro contigo, en cada verso
Sin que apenas te des cuente, en el silencio
Voy tocando el agua tibia de tu alma
Con las fúnebres rosas de este invierno
Pero tú indiferente a toda lágrima
Que de mi alma brote del recuerdo inerte
Vas sepultando en medio del cortejo
De todos los anhelos, mi juventud amada
En medio de este cielo apagado, inerte
Con su música suave y una nostalgia agreste
Que hipnotiza y despoja mi alma triste
El silencio se acerca a su lecho de muerte
Y cual tímida flor, va perfumando el ambiente
En que descansa tranquila esta ilusión perdida
En que acalla los gritos de mi alma dulcemente
Su voz desaparece desvaneciéndose en el aire
Como se desvanece el murmullo de los pájaros
En medio de este lúgubre abanico de recuerdos
En medio de este cielo inundado de nostalgia. ..
Y yo que voy como un fantasma,
Recorriendo los recuerdo de la noche
Envestida toda, de una tristeza exquisita
Y divagando en los múltiples senderos de la nada
Me encuentro contigo, en cada verso
Sin que apenas te des cuente, en el silencio
Voy tocando el agua tibia de tu alma
Con las fúnebres rosas de este invierno
Pero tú indiferente a toda lágrima
Que de mi alma brote del recuerdo inerte
Vas sepultando en medio del cortejo
De todos los anhelos, mi juventud amada