elissp
Poeta recién llegado
El grito del viento, el silencio del alba...
Todo me mata, el animal callejero que nos transita los rincones,
que a paso lento succiona nuestra vida;
con sus garras suscita los recuerdos, las palomas
benignas que pueden convertirse en cuervos;
pero nada es puro: !esas palomas son negras,
los cuervos son blancos!
La bengala se dispara para recorrer con su lumbre
fantasmal la bóveda de mis entrañas; el grabado
refulge por si solo, y esa lumbre desdeñosa
se pierde en los recodos macilentos de una
lánguida existencia.
Una pátina se ha formado,
con una pala la limpio, con el cincel le doy forma;
la orno de estrellas fugaces y bebidas ligeras.
la herida no sana, yo la mantengo abierta
sin darme cuenta.
Aveces pinto un lienzo nuevo, con su figura,
con mi figura... las tintas se confunden en una grisácea
esfera de preguntas, de comportamientos indeseables;
le he hablado al silencio, y me ha respondido algo
nada confortable.
!Y busco... busco en libros,
no me pertenece.
Todo me mata, el animal callejero que nos transita los rincones,
que a paso lento succiona nuestra vida;
con sus garras suscita los recuerdos, las palomas
benignas que pueden convertirse en cuervos;
pero nada es puro: !esas palomas son negras,
los cuervos son blancos!
La bengala se dispara para recorrer con su lumbre
fantasmal la bóveda de mis entrañas; el grabado
refulge por si solo, y esa lumbre desdeñosa
se pierde en los recodos macilentos de una
lánguida existencia.
Una pátina se ha formado,
con una pala la limpio, con el cincel le doy forma;
la orno de estrellas fugaces y bebidas ligeras.
la herida no sana, yo la mantengo abierta
sin darme cuenta.
Aveces pinto un lienzo nuevo, con su figura,
con mi figura... las tintas se confunden en una grisácea
esfera de preguntas, de comportamientos indeseables;
le he hablado al silencio, y me ha respondido algo
nada confortable.
!Y busco... busco en libros,
y rincones, en atardeceres, y telas de arañas!,
pero nada es lo mismo si la tela que utilizono me pertenece.