Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La temida vertiente del ocaso
Tu cordillera impía me seduce
en el camino y monte de la vida,
espía de mis noches me conduce
a inviernos sin calor en su guarida.
EL ansia de mi ser no se reduce
al oscuro momento de la huida,
que me empuja, y de ello se deduce:
al abismo Caín cayó suicida.
¿Meciste algún Abel en tu cadera?
Que levante Caín su humano nombre
para que sepa el hombre de su paso.
Que soy Caín y Abel en la manera
de caminar con pies sin que me asombre
la temida vertiente del ocaso.
Tu cordillera impía me seduce
en el camino y monte de la vida,
espía de mis noches me conduce
a inviernos sin calor en su guarida.
EL ansia de mi ser no se reduce
al oscuro momento de la huida,
que me empuja, y de ello se deduce:
al abismo Caín cayó suicida.
¿Meciste algún Abel en tu cadera?
Que levante Caín su humano nombre
para que sepa el hombre de su paso.
Que soy Caín y Abel en la manera
de caminar con pies sin que me asombre
la temida vertiente del ocaso.
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