jorge luis murillo
Poeta fiel al portal
La tempestad ha calado
hasta el fondo de los huesos,
que descarnados y enfermos
transitan en la penumbra.
Solo un relámpago inquieto
juguetea en la ventana,
mientras suenan las visagras
vacías de lubricante.
El pavor es coro cierto
de intrincadas sombras ebrias,
que sobre paredes blancas
se derraman en ausencia.
Mientras un rayo se duerme
atras de un árbol enfermo,
que abandonado en el bosque
sonríe por la distancia.
hasta el fondo de los huesos,
que descarnados y enfermos
transitan en la penumbra.
Solo un relámpago inquieto
juguetea en la ventana,
mientras suenan las visagras
vacías de lubricante.
El pavor es coro cierto
de intrincadas sombras ebrias,
que sobre paredes blancas
se derraman en ausencia.
Mientras un rayo se duerme
atras de un árbol enfermo,
que abandonado en el bosque
sonríe por la distancia.
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