Pero mira: el tiempo
me cae en la almohada
y no me deja despertar.
¿Qué será de mí?
Si dejo el hoy para
el mañana, si los sueños
son como mi pómulo y la
realidad su rasguño.
Si no consigo papel para
mi nido y se fermenta
esta noche en un cigarro.
Si todos mis poemas
duermen con el pelo mojado.
Y en mi cuaderno se atan
las bridas del pasado
y el amor muere de sed.
Si me hace falta una
novela de Cortázar
y un poema de Rimbaud.
Carajo, estoy inevitablemente
jodido, como un romance
sin éter, como una
náusea sin Sartre;
pese a la brújula de tus
rodillas y el mapa de tus
besos. Ya no suelo
comer pescado,
carajo, de verdad tengo
miedo de no tener miedo.
Más cuando endulzo
el dolor con mi café. Y veo
que el corazón se me ha
vuelto un ecce homo.
me cae en la almohada
y no me deja despertar.
¿Qué será de mí?
Si dejo el hoy para
el mañana, si los sueños
son como mi pómulo y la
realidad su rasguño.
Si no consigo papel para
mi nido y se fermenta
esta noche en un cigarro.
Si todos mis poemas
duermen con el pelo mojado.
Y en mi cuaderno se atan
las bridas del pasado
y el amor muere de sed.
Si me hace falta una
novela de Cortázar
y un poema de Rimbaud.
Carajo, estoy inevitablemente
jodido, como un romance
sin éter, como una
náusea sin Sartre;
pese a la brújula de tus
rodillas y el mapa de tus
besos. Ya no suelo
comer pescado,
carajo, de verdad tengo
miedo de no tener miedo.
Más cuando endulzo
el dolor con mi café. Y veo
que el corazón se me ha
vuelto un ecce homo.