Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La Terma
¡Oh padre en humeante altar!,
dime augurios esta noche
de lluvia y romana luna.
¿Vendrá Cesio el abderita,
o Polonio el pitagórico?
Quizá el augur me diga Bruto,
la señal será en el César
y tú mano el acueducto.
Discúlpame por el triciclo
que hace veces de triclinium,
fue la cosa por el ripio,
y un imperio augusto crece
en las aguas del servicium
que los hados se merecen.
¡Oh rostro incomprensible
del azul que viste al hombre!,
con tu blanco sacrificio
llevo atado este calvarium;
apostada lavatrina
con salida al frigidarium
Lo común en las mujeres.
Miró el padre al loro,
dijo no, que estás caliente,
y mujer que tiene moro
siempre es fría a su sirviente.
¡Oh padre en humeante altar!,
dime augurios esta noche
de lluvia y romana luna.
¿Vendrá Cesio el abderita,
o Polonio el pitagórico?
Quizá el augur me diga Bruto,
la señal será en el César
y tú mano el acueducto.
Discúlpame por el triciclo
que hace veces de triclinium,
fue la cosa por el ripio,
y un imperio augusto crece
en las aguas del servicium
que los hados se merecen.
¡Oh rostro incomprensible
del azul que viste al hombre!,
con tu blanco sacrificio
llevo atado este calvarium;
apostada lavatrina
con salida al frigidarium
Lo común en las mujeres.
Miró el padre al loro,
dijo no, que estás caliente,
y mujer que tiene moro
siempre es fría a su sirviente.