Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La Tierra de Emnsesschlove
En esta noche insepulta
ha sucedido algo extraordinario:
La luna, allá en lo alto
mostraba su cara oculta.
Los ángeles eran demonios,
los demonios eran de dios
y bailaban un seis por nueve,
celebraban su Emnsesschlove.
Ya no compro tabaco,
ahora me lo fabrico,
que sale más barato
el tabaco que ahora pico.
Pico y pico,
pico picando,
pico y repico,
pico por taco;
pico que pico
estoy picando,
pico tabaco,
me estoy fumando.
Oiréis hablar de mí
en esta noche temible
Estuve tres horas en el infierno
luchando en las horas comibles,
y pasé por tierras y mares,
conociendo telares
y zurciendo remedios,
resolviendo parirles;
demoliendo altares,
alegrando pesares
y sufriendo inviernos
picantones de chiles.
Durante treinta años
arrastré setenta kilos de comida;
dos millones comiera,
de la vida quien conociera
que al final se conoció,
y cuánta vida hay en la tierra
¡Cuánta tierra, así misma se comió!
Que es memoria,
aún lo recuerdo...
En la Tierra de Emnsesschlove.