Belén A. Doreste
Poeta recién llegado
¿Recuerdas aquel mundo que creamos?
Llevaba nuestros nombres,
Trazados con colores,
¡Eran la tinta de nuestros corazones!
Pero hoy... Hoy...
He apretado con fuerza a mi corazón,
Lo he estrujado, lo he embriagado, y me ha hablado
Y, por última vez, le he escuchado
Me ha dicho lo que siente,
Que te quiere, que te adora,
Y me ha contado un secreto:
Que ni aún queriendo te olvidará
Y lo he lanzado lejos, muy lejos,
Para intentar no oír sus lamentos
Mas aún así escucho sus gritos,
Ahogados, tristes, desdichados.
Este corazón... ¡Este corazón!
Un corazón crucificado...
Sucedido por la razón,
Asfixiado en su dolor.
Es un dolor inconfundible,
Su nombre es... Amor.
¡Es un dolor casi incurable!
Su nombre es... Amor
Pero por una vez en mi vida,
He decidido hacer uso de razón
Y así lejos de mí está el corazón
Lejos, muy lejos, demasiado lejos...
Todavía escucho sus gritos,
Muy por encima de los otros,
Y me reprocho haberte dejado,
Tanto como me reprocho el haberte amado.
A tu lado fui feliz,
No lo niego,
A tu lado fui quien soy,
No lo niego...
Pero aún así,
¡Aún así!
Hoy me despido
Como hice hace días.
Hoy me despido,
Y, esta vez...
No habrá regreso
Al refugio de tus brazos
La espera, pícara oferta
Se ha quedado en el fondo,
Bien hondo,
Se ha quedado sin puesto en mi interior
Más me vale olvidarte
Pero de seguro, será imposible
Si algún día te encuentro,
No lo dudes, seguiré amándote
Pero si te espero...
Y tú no estás...
Por que has volado...
Lejos... a otros brazos
La caída, el dolor, el derrumbe
Será inmenso
E implacable,
Irreparable
Es egoísta esta decisión,
Ha sido mi triste razón...
Quien merece más oro que el corazón
En este tema llamado... Amor
Y no es cuento medicinal,
Ni filosofía regalada,
Por mal que suene,
Es la pura realidad...
Ésta es pues, mi triste decisión
Y no rehúyas al dolor,
Si lo demoras,
Será aún peor.
Mas no dudes, que en el fondo...
Un corazón quedará latiendo,
Viviendo, dejando vivir...
Sólo y únicamente... Por ti.
Pero aún así...
¡Aún así!
No supliques a mi razón
Pues luego... el dolor será peor
Mas no dudes, que en el fondo...
Un corazón quedará latiendo,
Viviendo, dejando vivir...
Sólo y únicamente... Por ti.
¿Recuerdas aquel mundo que creamos?
Llevaba nuestros nombres,
Trazados con colores,
¡Eran la tinta de nuestros corazones!
Llevaba nuestros nombres,
Trazados con colores,
¡Eran la tinta de nuestros corazones!
Pero hoy... Hoy...
He apretado con fuerza a mi corazón,
Lo he estrujado, lo he embriagado, y me ha hablado
Y, por última vez, le he escuchado
Me ha dicho lo que siente,
Que te quiere, que te adora,
Y me ha contado un secreto:
Que ni aún queriendo te olvidará
Y lo he lanzado lejos, muy lejos,
Para intentar no oír sus lamentos
Mas aún así escucho sus gritos,
Ahogados, tristes, desdichados.
Este corazón... ¡Este corazón!
Un corazón crucificado...
Sucedido por la razón,
Asfixiado en su dolor.
Es un dolor inconfundible,
Su nombre es... Amor.
¡Es un dolor casi incurable!
Su nombre es... Amor
Pero por una vez en mi vida,
He decidido hacer uso de razón
Y así lejos de mí está el corazón
Lejos, muy lejos, demasiado lejos...
Todavía escucho sus gritos,
Muy por encima de los otros,
Y me reprocho haberte dejado,
Tanto como me reprocho el haberte amado.
A tu lado fui feliz,
No lo niego,
A tu lado fui quien soy,
No lo niego...
Pero aún así,
¡Aún así!
Hoy me despido
Como hice hace días.
Hoy me despido,
Y, esta vez...
No habrá regreso
Al refugio de tus brazos
La espera, pícara oferta
Se ha quedado en el fondo,
Bien hondo,
Se ha quedado sin puesto en mi interior
Más me vale olvidarte
Pero de seguro, será imposible
Si algún día te encuentro,
No lo dudes, seguiré amándote
Pero si te espero...
Y tú no estás...
Por que has volado...
Lejos... a otros brazos
La caída, el dolor, el derrumbe
Será inmenso
E implacable,
Irreparable
Es egoísta esta decisión,
Ha sido mi triste razón...
Quien merece más oro que el corazón
En este tema llamado... Amor
Y no es cuento medicinal,
Ni filosofía regalada,
Por mal que suene,
Es la pura realidad...
Ésta es pues, mi triste decisión
Y no rehúyas al dolor,
Si lo demoras,
Será aún peor.
Mas no dudes, que en el fondo...
Un corazón quedará latiendo,
Viviendo, dejando vivir...
Sólo y únicamente... Por ti.
Pero aún así...
¡Aún así!
No supliques a mi razón
Pues luego... el dolor será peor
Mas no dudes, que en el fondo...
Un corazón quedará latiendo,
Viviendo, dejando vivir...
Sólo y únicamente... Por ti.
¿Recuerdas aquel mundo que creamos?
Llevaba nuestros nombres,
Trazados con colores,
¡Eran la tinta de nuestros corazones!