Era un viejo de blanca barba
más de cuarenta no tendría
la botella le consumía
pero el hombre cayó en la trampa.
Rendido entre botas de neón
perdido en la hiedra de hiel
mecido en brumas de hidromiel
bebe entre hombres sin corazón.
Mil calles miran su final
sombra de farol que se apaga
y al ver la luz de luna nueva
la noche se abrirá en canal.
Llaman a difuntos ...