Gastón Viesti
Poeta recién llegado
Cuanto frío hastía, por dentro y fuera,
Álgido blanco, no ignoro sentirlo,
Impío y feroz, subyuga a mi abrigo,
Travesía incierta, por quien me espera.
Marcharé igual, hendiendo la tempestad,
Más fuerte es el capricho, que la razón,
Diamantino aguijón, que nombran amor,
Saben mis ojos, de su real beldad.
Ansiado calor, hallaré en sus brazos,
Y en sus besos, la dulce complacencia,
Para que mi corazón, sienta el lazo,
Y desdeñe el recuerdo, de su ausencia,
Más nunca habrá otros besos, ni otros brazos,
Que abriguen plenamente, mi existencia.
Álgido blanco, no ignoro sentirlo,
Impío y feroz, subyuga a mi abrigo,
Travesía incierta, por quien me espera.
Marcharé igual, hendiendo la tempestad,
Más fuerte es el capricho, que la razón,
Diamantino aguijón, que nombran amor,
Saben mis ojos, de su real beldad.
Ansiado calor, hallaré en sus brazos,
Y en sus besos, la dulce complacencia,
Para que mi corazón, sienta el lazo,
Y desdeñe el recuerdo, de su ausencia,
Más nunca habrá otros besos, ni otros brazos,
Que abriguen plenamente, mi existencia.
