Norainu
Poeta fiel al portal
La Trinchera.
El barro pegado las suelas,
quiere que no me mueva más.
El que encendió un cigarro fue luciérnaga en la noche.
Como un silbido en la sombra la bala apagó su vida.
Era el que guardaba la bandera.
¿No son todas del mismo trapo?
Ayer disparé a una silueta, quizás sea hoy un poco más de barro.
En otra zanja, a cincuenta metros, otros hombres.
Manosean igual que nosotros las fotos y los retratos.
No sé si tu amor traspasará la fina capa de pólvora que cubre mis manos.
Ya no seré un niño en tus brazos.
Ya no soy el que cerraba los ojos al tocarte el cabello.
Arcilla de homicidas semienterrados.
Soy parte de la trinchera.
Carne, huesos y barro.
El barro pegado las suelas,
quiere que no me mueva más.
El que encendió un cigarro fue luciérnaga en la noche.
Como un silbido en la sombra la bala apagó su vida.
Era el que guardaba la bandera.
¿No son todas del mismo trapo?
Ayer disparé a una silueta, quizás sea hoy un poco más de barro.
En otra zanja, a cincuenta metros, otros hombres.
Manosean igual que nosotros las fotos y los retratos.
No sé si tu amor traspasará la fina capa de pólvora que cubre mis manos.
Ya no seré un niño en tus brazos.
Ya no soy el que cerraba los ojos al tocarte el cabello.
Arcilla de homicidas semienterrados.
Soy parte de la trinchera.
Carne, huesos y barro.
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