Calidad de los hechos. Nadie hace alarde.
Va Juan Pedro marchando, arrastrando al perro de tres patas.
Le aplauden, le miran Una muchacha inquieta le arroja un beso manchado,
el perro se lo come, el infiel desgraciado.
Juan Pedro revuelca al canino, el pueblo le mira aterrado.
¡Suelta al perro! Acaban diciendo, el destino no sabe qué ha pasado.
Asunto engorroso el que se carga el pueblo. Juan Pedro no cesa
de dar patadas al perro. Le quiebra la tercera pata.
Sale don Ruiz Matamoros a darle ultimátum: ¡Lo sueltas!
Otrora aclamado, Juan Pedro se siente marchito,
su heroica empresa se aliena del vulgo,
no puede más que liberar al malvado tres-patas
Se hunde en la amnesia reunida el hijo de Juan Recalde, y del Tierno Pedro.
Va Juan Pedro marchando, arrastrando al perro de tres patas.
Le aplauden, le miran Una muchacha inquieta le arroja un beso manchado,
el perro se lo come, el infiel desgraciado.
Juan Pedro revuelca al canino, el pueblo le mira aterrado.
¡Suelta al perro! Acaban diciendo, el destino no sabe qué ha pasado.
Asunto engorroso el que se carga el pueblo. Juan Pedro no cesa
de dar patadas al perro. Le quiebra la tercera pata.
Sale don Ruiz Matamoros a darle ultimátum: ¡Lo sueltas!
Otrora aclamado, Juan Pedro se siente marchito,
su heroica empresa se aliena del vulgo,
no puede más que liberar al malvado tres-patas
Se hunde en la amnesia reunida el hijo de Juan Recalde, y del Tierno Pedro.