Jack Sparrow
Poeta reconocido
Los copos falsos como por una rampa que estrangula
se caen a brotes cual gotas blancas,
y yace de pie en una esquina, el cadavérico ornamento,
mirando con catarata de ojos ajenos
la luz que retorna desde la palma del muro
el paso negado de sus mentirosas pupilas.
Ojos ciertos hay, y le miran con preguntas melancólicas
desde sus candelabros hondos que se encienden tímidos
en el candil de un falaz verdor.
Tiene los pies descalzos resumando el sudor de la tristeza,
pero: ¿Quién dijo que debía llevar zapatos y medias?,
Es como el yacente que mete el dedo en su costado,
y se abriga con mortaja de platino y corona de espinas,
entre las ramas-horcas donde con felices sonrisas
se ajustician los dulces de jengibre.
Envuelto en un diario como único presente
esta la foto de tu ausencia,
tu recuerdo eterno con sonrisa inmóvil
y una voz silente que nos dice:
yo también los extraño.
se caen a brotes cual gotas blancas,
y yace de pie en una esquina, el cadavérico ornamento,
mirando con catarata de ojos ajenos
la luz que retorna desde la palma del muro
el paso negado de sus mentirosas pupilas.
Ojos ciertos hay, y le miran con preguntas melancólicas
desde sus candelabros hondos que se encienden tímidos
en el candil de un falaz verdor.
Tiene los pies descalzos resumando el sudor de la tristeza,
pero: ¿Quién dijo que debía llevar zapatos y medias?,
Es como el yacente que mete el dedo en su costado,
y se abriga con mortaja de platino y corona de espinas,
entre las ramas-horcas donde con felices sonrisas
se ajustician los dulces de jengibre.
Envuelto en un diario como único presente
esta la foto de tu ausencia,
tu recuerdo eterno con sonrisa inmóvil
y una voz silente que nos dice:
yo también los extraño.