Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
La tristeza si es mía
Ya, que como tiemblo, el corazón no mas bombea
semáforos ni siquiera automóviles queriendo moverse,
en mi tan simple manera de ser un modelo austero
de mis emociones, a partir de tirarme a dolerme
curiosamente no tirarme por partir,
pero mis huesos taladrados apenas resisten
un convento mas de demoras,
puede que me enjuicie, puede que no me considere
el árbol que sostuvo una manzana por meses,
que me caiga ensimismado y que despierte iluso
que mis décadas se chupen su abandono propio
Que yo no me parezca a un emplumado retorno,
pues no me parezco, que yo tiemblo por ser iglú
y no me imagino nada, de hecho no lo soy.
Seré más que una pinza empapada de lagrimitas
que ser uno menos que tenga nombre,
pero a mi no me queda la sensación de triunfarme
por que no tengo ni como,
si acaso soy una hipotética basura que no sabe
de que habla nunca,
no me doy el paquete de victima, ni de salvado
Soy tan óptico que nunca me rescato de ser un reflejo
absurdo de lo que me toca vivir y no vivir.
Ya, que como tiemblo, cuando pueda morirme, moriré y ya.
Suena ilógico irme cuando hay frío dudando de quien sea yo,
pero suena.
No empezare por el análisis de confiar en mis fisuras
ya que me huelen a muchas, pero no tardo en chocar
mis puños contra la pared,
he de decidir si observarlos sangrados o secos.
Ya, que como tiemblo No soy de mí ¿Y la tristeza?
La tristeza, la tristeza si es mía.
Ya, que como tiemblo, el corazón no mas bombea
semáforos ni siquiera automóviles queriendo moverse,
en mi tan simple manera de ser un modelo austero
de mis emociones, a partir de tirarme a dolerme
curiosamente no tirarme por partir,
pero mis huesos taladrados apenas resisten
un convento mas de demoras,
puede que me enjuicie, puede que no me considere
el árbol que sostuvo una manzana por meses,
que me caiga ensimismado y que despierte iluso
que mis décadas se chupen su abandono propio
Que yo no me parezca a un emplumado retorno,
pues no me parezco, que yo tiemblo por ser iglú
y no me imagino nada, de hecho no lo soy.
Seré más que una pinza empapada de lagrimitas
que ser uno menos que tenga nombre,
pero a mi no me queda la sensación de triunfarme
por que no tengo ni como,
si acaso soy una hipotética basura que no sabe
de que habla nunca,
no me doy el paquete de victima, ni de salvado
Soy tan óptico que nunca me rescato de ser un reflejo
absurdo de lo que me toca vivir y no vivir.
Ya, que como tiemblo, cuando pueda morirme, moriré y ya.
Suena ilógico irme cuando hay frío dudando de quien sea yo,
pero suena.
No empezare por el análisis de confiar en mis fisuras
ya que me huelen a muchas, pero no tardo en chocar
mis puños contra la pared,
he de decidir si observarlos sangrados o secos.
Ya, que como tiemblo No soy de mí ¿Y la tristeza?
La tristeza, la tristeza si es mía.
::