draco7
Draco Antares
La Soledad se mueve meditabunda entre el vacío
de la nada y la noche espesa, llena de melancolías;
la tumba sigue vacía, a la espera de tu abandono.
El fantasma de la anarquía incestuosa, ronda, humillado,
los recuerdos que alimentaban la sorna voraz de su existencia;
fluye, en manantial, los quejidos que el arrepentimiento devora.
La compasión se vuelve cicatriz, el ego perdura rasante,
inquiriendo al mal pensamiento que se deja golpear,
sin compasión, por la inicua promiscuidad del amor mancillado.
La tumba aún espera, que el corazón llegue,
para ser el huésped distinguido de esta aspera tristeza...
de la nada y la noche espesa, llena de melancolías;
la tumba sigue vacía, a la espera de tu abandono.
El fantasma de la anarquía incestuosa, ronda, humillado,
los recuerdos que alimentaban la sorna voraz de su existencia;
fluye, en manantial, los quejidos que el arrepentimiento devora.
La compasión se vuelve cicatriz, el ego perdura rasante,
inquiriendo al mal pensamiento que se deja golpear,
sin compasión, por la inicua promiscuidad del amor mancillado.
La tumba aún espera, que el corazón llegue,
para ser el huésped distinguido de esta aspera tristeza...