Ya mis cartas son vacías
Y no significan nada.
Lo que hubo se acabó
Y no tiene más oportunidad
Que la del olvido
Que a nuestra puerta llama.
El amor comenzó con débil paso
Y ahora, se retira entre las rocas
Porque su fuerza perdió
Y ya no le atan
Las inservibles palabras.
El tiempo ha cambiado
Aquello por lo que luchamos;
Lo que placer nos causaba
En molestia se ha trocado.
Ya no te conozco
Y para ti,
Soy como un extraño,
Pues lo deduzco en tu mirada
Que ya no intentas disimular
Tu apatía y el cansancio
De esta vida que te agobia
Y que te arrebata el alma.
Cuando recibas mi escrito,
Todo estará concluido.
Fuimos fuego y pasión,
Amor interminable
Con fecha ya caducada,
Conocidos que intimaron,
Que se enamoraron
Y que perdieron,
Sin notarlo,
El lazo, que uno al otro,
Sujetaba.
No hubo razón para el amor
Ó estaba en él reunida toda,
Pero lo que sabemos tú y yo
Es que ahora,
La rosa se marchitó
Y no hay que esperar resurrección
Como en su momento surgió
Llegando a la conclusión
Que nuestros mundos encajaban.
No me culpes,
Pues no te culpo.
Fue hermoso y valió la pena.
Algo en nosotros,
Ya lo sabías,
Nos susurraba muy dentro
Que los días eran contados
A pesar de que nuestras frases
Lo desmentían.
Te digo adiós
Desde la distancia
Porque no quiero ver tu cara
Por la pena, ensombrecer,
Y aunque no hay otra manera,
Me duele en lo que del recuerdo queda.
Sé que después,
Alivio sentirás;
Que las cadenas su peso aflojarán
Y tu espíritu,
En la verdad que te expreso,
Hallará conformidad
Y la alegría en tus labios
Aleteará,
Pues reconocerás,
Que lo que se ha perdido
No se debe retener,
Que lo que en tu sangre no arde,
Debe por fin, perecer.
Y no significan nada.
Lo que hubo se acabó
Y no tiene más oportunidad
Que la del olvido
Que a nuestra puerta llama.
El amor comenzó con débil paso
Y ahora, se retira entre las rocas
Porque su fuerza perdió
Y ya no le atan
Las inservibles palabras.
El tiempo ha cambiado
Aquello por lo que luchamos;
Lo que placer nos causaba
En molestia se ha trocado.
Ya no te conozco
Y para ti,
Soy como un extraño,
Pues lo deduzco en tu mirada
Que ya no intentas disimular
Tu apatía y el cansancio
De esta vida que te agobia
Y que te arrebata el alma.
Cuando recibas mi escrito,
Todo estará concluido.
Fuimos fuego y pasión,
Amor interminable
Con fecha ya caducada,
Conocidos que intimaron,
Que se enamoraron
Y que perdieron,
Sin notarlo,
El lazo, que uno al otro,
Sujetaba.
No hubo razón para el amor
Ó estaba en él reunida toda,
Pero lo que sabemos tú y yo
Es que ahora,
La rosa se marchitó
Y no hay que esperar resurrección
Como en su momento surgió
Llegando a la conclusión
Que nuestros mundos encajaban.
No me culpes,
Pues no te culpo.
Fue hermoso y valió la pena.
Algo en nosotros,
Ya lo sabías,
Nos susurraba muy dentro
Que los días eran contados
A pesar de que nuestras frases
Lo desmentían.
Te digo adiós
Desde la distancia
Porque no quiero ver tu cara
Por la pena, ensombrecer,
Y aunque no hay otra manera,
Me duele en lo que del recuerdo queda.
Sé que después,
Alivio sentirás;
Que las cadenas su peso aflojarán
Y tu espíritu,
En la verdad que te expreso,
Hallará conformidad
Y la alegría en tus labios
Aleteará,
Pues reconocerás,
Que lo que se ha perdido
No se debe retener,
Que lo que en tu sangre no arde,
Debe por fin, perecer.