Mi querida dama-poetisa, repasando aun me quedaba este poema de comentar, con esto de la llegada impetuosa todavía no he tomado el aire consabido.
Leo y me voy a quedar anclado en el último verso. La boca en puntos suspensivos, el espacio concreto para concentrar esos dos verbos tan concluyentes: empezar y acabar. Fijarse en la función atractiva de la boca para ir convirtiendo desde la palabra en la hermosa obsesión de una predicha tentación.
Ese cierre del poema deja en el aire las otras tres estrofas que descifro de la siguiente manera.
- Rendición de un cuerpo que queda absorto entre la presencia de la palabra sugerente, del beso silencioso.
-Éxtasis de miraras que quieren extraviarse ante el detalle suave de la caricia.
-Deseo ardoroso de querer amar hasta el fondo sin palabras, con intensidad.
Las tres estrofas están muy bien manejadas, consciente emblema que va increscendo como una ola que quiere romperse en el ardor del acantilado. Diríamos pues que el poema se puede dividir en dos partes:
La primera compuesta por esa escalera vertiginosa, la segunda tres últimos versos que facilita la conclusión.
Tiene además toda la obra esa prestancia de un buen uso del lenguaje, que sutilmente te va atrayendo para querer descubrir el nivel del deseo, de esa hermosa tentación.
Hablaría mejor de un vaivén volcánico que se abre y cierre haciendo sucumbir ante el relámpago de esa tentación ultima. Pensar en la contemplación de un momento casi escenografita, y lleno de hechizos que se dejan pasear entre el ropaje sexual de la mordedura de ese dulcísimo beso. Te felicito desde mis cuadrantes y te envió mis felicitaciones y el beso nunca incierto de este parlanchín nocturno. Felices sueños.
nota: te enviare un mensaje con un par de detalles que saque expresamente para ti, seguro que te gusta.