Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te juro que yo te esperé miles de veces,
que me cansé de buscarte en otros cuerpos
y aunque navegué en un mar de muchas pieles,
miles de noches soñé con anclar en tu puerto.
Me alejé a miles de kilómetros,
y me perdí en el huracán de otros besos,
aunque me inundé en todos los excesos,
no dejaste de ser el más hermoso de mis sueños.
Te extrañe tanto, que casi morí por volver a tenerte
y me perdí por causa de una tristeza casi inherente,
creí haber trazado el camino perfecto para regresar a ti
pero me extravié en el intento por a mi lado tenerte.
Ahora que han pasado cientos de noches
desde la última vez que nuestros labios juntamos,
se que no te encontraré en ninguno de mis amores
y recordaré siempre la última vez que nos besamos.
que me cansé de buscarte en otros cuerpos
y aunque navegué en un mar de muchas pieles,
miles de noches soñé con anclar en tu puerto.
Me alejé a miles de kilómetros,
y me perdí en el huracán de otros besos,
aunque me inundé en todos los excesos,
no dejaste de ser el más hermoso de mis sueños.
Te extrañe tanto, que casi morí por volver a tenerte
y me perdí por causa de una tristeza casi inherente,
creí haber trazado el camino perfecto para regresar a ti
pero me extravié en el intento por a mi lado tenerte.
Ahora que han pasado cientos de noches
desde la última vez que nuestros labios juntamos,
se que no te encontraré en ninguno de mis amores
y recordaré siempre la última vez que nos besamos.
Última edición: