06/03/2013
La última vez que te amé,
fue la última vez que sentí cómo mi cuerpo se hacía líquido
estimulado por tus sublimes caricias, música de piano en mi piel
y tu cuerpo, de alocada forma, extrañamente distinta
que mis manos recorrían en un vaivén
Esa última vez, donde creí falsamente que el tiempo se detenía
guarda mi espalda como cofre enterrado, tu beso majo
tu voz de tacto, tu respiración, un anudo de dedos precendente al
de las piernas, y ese beso tintineante en el cuello
antes de culminación
Un arropante momento protagonizan los cuerpos, 2,
desnudos de todas las formas
la última vez; como la primera,
y cada primera como la última vez
La última vez que te amé,
fue la última vez que sentí cómo mi cuerpo se hacía líquido
estimulado por tus sublimes caricias, música de piano en mi piel
y tu cuerpo, de alocada forma, extrañamente distinta
que mis manos recorrían en un vaivén
Esa última vez, donde creí falsamente que el tiempo se detenía
guarda mi espalda como cofre enterrado, tu beso majo
tu voz de tacto, tu respiración, un anudo de dedos precendente al
de las piernas, y ese beso tintineante en el cuello
antes de culminación
Un arropante momento protagonizan los cuerpos, 2,
desnudos de todas las formas
la última vez; como la primera,
y cada primera como la última vez
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