OLGA DEL VALLE GUERRA M
Poeta fiel al portal
La experiencia se ha cubierto de palmeras
y se baña con el viento silente
corazones van desnudos a la luna
desdeñando la prisa del sol inerte.
Pusilánimes rayos que no se desbocan
la historia indeleble de siempre
la reminiscencia es sólita
y el arrullo de la sala carente.
Solo la sombra cubre el blanco
el sol inmutable y poco valiente
derrama su canto de esperanza
en la vasija rota de noviembre.
Ni aquella gota en tu semblante
el viento seco las simientes
duerme el foco del abismo verde
y la mirada que sofoco su lente.
Muriendo el amorío de palmeras
no se riega esa perfidia con presentes
se adelanta la memoria de su ópalo
corre detrás de la flor viviente.
Afuera el ornamento es superfluo
el cariño es desalmado e impaciente
atrapa la vanidad del subterfugio
que desvistió el blanco con su mente.
Confundiendo en el abismo los colores
la grácil sensación es permanente
la libertad tiene una triste estrofa
y la pluma una espina que no siente.
y se baña con el viento silente
corazones van desnudos a la luna
desdeñando la prisa del sol inerte.
Pusilánimes rayos que no se desbocan
la historia indeleble de siempre
la reminiscencia es sólita
y el arrullo de la sala carente.
Solo la sombra cubre el blanco
el sol inmutable y poco valiente
derrama su canto de esperanza
en la vasija rota de noviembre.
Ni aquella gota en tu semblante
el viento seco las simientes
duerme el foco del abismo verde
y la mirada que sofoco su lente.
Muriendo el amorío de palmeras
no se riega esa perfidia con presentes
se adelanta la memoria de su ópalo
corre detrás de la flor viviente.
Afuera el ornamento es superfluo
el cariño es desalmado e impaciente
atrapa la vanidad del subterfugio
que desvistió el blanco con su mente.
Confundiendo en el abismo los colores
la grácil sensación es permanente
la libertad tiene una triste estrofa
y la pluma una espina que no siente.