epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vejez, en su nido de añoranza
inexorables leyes establece;
allá donde el recuerdo prevalece
ha perdido vigor nuestra esperanza.
Pensamos nada más en la mudanza
que la muerte con ansias nos ofrece;
el esfuerzo en vivir desaparece
y la ilusión se torna en pura chanza.
Mas ¿cómo mantener una ilusión
si todas esas puertas se nos cierran
cuando se ha roto el último eslabón?
No sirven ni la fe ni la razón
pues con ellas los deudos nos entierran
y a veces ni obtenemos el perdón.
inexorables leyes establece;
allá donde el recuerdo prevalece
ha perdido vigor nuestra esperanza.
Pensamos nada más en la mudanza
que la muerte con ansias nos ofrece;
el esfuerzo en vivir desaparece
y la ilusión se torna en pura chanza.
Mas ¿cómo mantener una ilusión
si todas esas puertas se nos cierran
cuando se ha roto el último eslabón?
No sirven ni la fe ni la razón
pues con ellas los deudos nos entierran
y a veces ni obtenemos el perdón.
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