jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
saqué a una puta del burdel para que viviera conmigo
morena, veintitantos, faldita corta
me gustaban su pelo y sus dientes
de perfil y verle el culo
le pagaba 100 diarios
ella cocinaba y lavaba y planchaba mi ropa
barría y trapeaba y limpiaba la casa
me daba un besito al irme al trabajo
¡que te vaya bien, mi hombre guapo!
al volver me recibía con sonrisas
recién bañada y perfumada
vestida apenas con braguitas y sostén
montada en sus fabulosos tacones teivoleros de 25 centímetros
¡sólo con verla se me entiesaba el aparato!
ella me daba un cálido abrazo y un beso con lengua
ponía la tele en el canal de deportes
se metía en la cocina y arreglaba la cena
cada tanto me llevaba cerveza al sillón
¡vamos, tómate otra, la necesitas!
y se quitaba el sostén para que le agarrara las tetas
servía la cena en la mesita junto al sillón
se sentaba a un lado y me daba de comer en la boca
-yo miraba el futbol o alguna película porno-
al terminar de cenar ella recogía las cosas
luego se arrodillaba entre mis piernas y me la chupaba
más tarde nos metíamos a la cama
y antes de dormir cogíamos como perros en brama
de haber seguido juntos me hubiera enamorado de ella
pero entonces maría inés se cruzó en mi camino
una vírgen adolescente de mirada clara
silueta esbelta y andares de ninfa levitando en la niebla
me deshice de la puta y me casé con maría inés
hace ya dos años de eso
mi mujer por supuesto me odia tanto como odia el sexo
me masturbo todos los días hasta eyacular bilis negra
soy infeliz por completo y mi vida es una puta mierda
pero de eso se trata el matrimonio ¿no?