Sheyla
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el jardín crecía
al son del duro invierno
a la interperie del frio hielo,
y al golpe del sol bravío...
Mas, era una rosa,
que más daba asomarse a la ventana
y darle de vez en cuando una ojeada.
¡Ah! tranquilidad.
la rosa sigue ahi.
Hoy, el sol esta calmo y ella está bella, bella y es mía
se decía el hombre necio
que nunca la regó,
pero se sentía dichoso
que ella sin chistar adornara su jardín,
y embriagara su sien con ese delicioso perfume.
Ahora, tú lloras porque una espina te pinchó
luego que nunca la regaste,
la cortaste sin piedad del jardín.
La pisoteaste, ahora dime ¿Por qué lloras?
¿por qué ya no tienes su aroma?
o ¿por qué te pinchó su espina en medio del pecho?
C.C
al son del duro invierno
a la interperie del frio hielo,
y al golpe del sol bravío...
Mas, era una rosa,
que más daba asomarse a la ventana
y darle de vez en cuando una ojeada.
¡Ah! tranquilidad.
la rosa sigue ahi.
Hoy, el sol esta calmo y ella está bella, bella y es mía
se decía el hombre necio
que nunca la regó,
pero se sentía dichoso
que ella sin chistar adornara su jardín,
y embriagara su sien con ese delicioso perfume.
Ahora, tú lloras porque una espina te pinchó
luego que nunca la regaste,
la cortaste sin piedad del jardín.
La pisoteaste, ahora dime ¿Por qué lloras?
¿por qué ya no tienes su aroma?
o ¿por qué te pinchó su espina en medio del pecho?
C.C
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