Marisa
Poeta adicto al portal
LA VENGANZA
Tan garbosa y pinturera,
apareció un día en mi puerta,
la venganza traicionera.
Nadie la había invitado,
llego sin previo aviso,
en mi sillón se había sentado.
Andaba dándole vueltas
a un asunto enrevesado,
y sembró la mala hierba,
en quien había encontrado.
Yo trate de persuadirla,
pidiéndole que se marchará
pero su veneno generoso
había desperdigado.
Varios días se quedó
a mi ya me molestaba,
confieso que hasta pensé
en dejarla abandonada.
Parece que conseguí
que de mi hogar se fugara,
nunca la quise allí,
que de mi se olvidara.
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