La ventana
Si estuvieses aquí,
mirarías la luz acomodada
como un lecho de luz para el amor.
Alegre asomarías la mirada
por el amplio cristal de la ventana,
y posarías tus ojos en la hierba
imaginando paz en el paisaje;
vagar sin preocuparnos del presente,
para luego envolvernos en las sábanas blancas,
como si fuesen dos banderas
que simbólicamente nos unieran...
Si estuvieses aquí,
veríamos los astros y la noche
llenar con su esplendor el campo yerto
y penetrar sus ángulos oscuros
a través de la mística ventana
que amorosa su aspecto nos daría.
La realidad amor... estoy tan solo
bebiendo los suspiros de la noche,
y los largos reflejos de los días,
matizando figuras que contemplo
desde el lado interior de mi ventana.
German g