carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
La verdad es muchas veces demasiado sencilla para hallar crédito: Fanny Lewald
De tí quise cercanía. Que seas íntima.
Y lo has sido. Vibras como en mi propia carne.
Se te siente como la vida.
Me gustas porque al buscarte
asomas, te autoevidencias y, aún dulcemente,
molestas. Sabes cómo hacerte poderosa.
Uno te dispone como convicción tan de suyo
que pones alto y ante el tenaz concepto que confunde
y que uno aplica a capricho donde sea,
eres entonces tú, en silencio,
quien te evades. Me ciegas.
Eres esquiva.
No quieres ser la siempre nueva, improvisada
en las manos de herejes inoportunos.
Todos te quieren, como yo, de su lado; pocos
entienden cuán arduo es servir las causas tuyas.
¡Ay, Verdad! tan adorable y santa, temo que más
que digna y pulcra… te vuelves la enojona.
Eres una y tan inmensa y, en vano,
entreveo el riesgo de acuñar semejanzas.
Meros trasuntos te apartan con verosimilitudes
y tú, mosca sencilla que zumbas en la oreja,
simplex oratio, lenguaje tan honesto enseñas
al que no se entretiene con las fintas.
Tú desplantas, mas a su tiempo llegas.
Haces justicia y bendices.
3-25-2002 / De El hombre extendido
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/
De tí quise cercanía. Que seas íntima.
Y lo has sido. Vibras como en mi propia carne.
Se te siente como la vida.
Me gustas porque al buscarte
asomas, te autoevidencias y, aún dulcemente,
molestas. Sabes cómo hacerte poderosa.
Uno te dispone como convicción tan de suyo
que pones alto y ante el tenaz concepto que confunde
y que uno aplica a capricho donde sea,
eres entonces tú, en silencio,
quien te evades. Me ciegas.
Eres esquiva.
No quieres ser la siempre nueva, improvisada
en las manos de herejes inoportunos.
Todos te quieren, como yo, de su lado; pocos
entienden cuán arduo es servir las causas tuyas.
¡Ay, Verdad! tan adorable y santa, temo que más
que digna y pulcra… te vuelves la enojona.
Eres una y tan inmensa y, en vano,
entreveo el riesgo de acuñar semejanzas.
Meros trasuntos te apartan con verosimilitudes
y tú, mosca sencilla que zumbas en la oreja,
simplex oratio, lenguaje tan honesto enseñas
al que no se entretiene con las fintas.
Tú desplantas, mas a su tiempo llegas.
Haces justicia y bendices.
3-25-2002 / De El hombre extendido
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/