Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo Inefable...
No se puede Explicar con Palabras.
No tiene palabras, no tiene sonido,
ni tiene imagen pero tiene plenitud,
mucha abundancia y mucho amor...
en su interior;
Tiene la luz tan ansiada, tan añorada,
tan buscada ha través de los eones del
infinito tiempo, tiene esa parada final
del descanso y la majestuosidad divina,
de todo lo que existe y será porque tiene
el amor incondicional por su estandarte,
la liberación de lo efímero y esa llegada
tan soñada por todos los seres vivos que
sueñan con un Dios terrenal que ha todos
nos ofrezca mucha sabiduría en esta mala..
vida;
Donde necesitamos ofrecer mucha bondad,
al prójimo y así poder conocer la llegada de
esa figura de invisible rostro pero exquisito,
perdón que llama ha la puerta de nuestras
ilusiones y decepciones con su amable razón,
para poder llegar hasta él y conocerlo de cerca
en su mundo celestial;
Para conocer y amar pero también saborear,
la llegada de ese gran amor tan especial que
nos ofrece el destino con su buen tino de una,
muy grande y misteriosa absoluta de señorial
manera de vivir y de soñar con esa inexorable,
VERDAD.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
No se puede Explicar con Palabras.
No tiene palabras, no tiene sonido,
ni tiene imagen pero tiene plenitud,
mucha abundancia y mucho amor...
en su interior;
Tiene la luz tan ansiada, tan añorada,
tan buscada ha través de los eones del
infinito tiempo, tiene esa parada final
del descanso y la majestuosidad divina,
de todo lo que existe y será porque tiene
el amor incondicional por su estandarte,
la liberación de lo efímero y esa llegada
tan soñada por todos los seres vivos que
sueñan con un Dios terrenal que ha todos
nos ofrezca mucha sabiduría en esta mala..
vida;
Donde necesitamos ofrecer mucha bondad,
al prójimo y así poder conocer la llegada de
esa figura de invisible rostro pero exquisito,
perdón que llama ha la puerta de nuestras
ilusiones y decepciones con su amable razón,
para poder llegar hasta él y conocerlo de cerca
en su mundo celestial;
Para conocer y amar pero también saborear,
la llegada de ese gran amor tan especial que
nos ofrece el destino con su buen tino de una,
muy grande y misteriosa absoluta de señorial
manera de vivir y de soñar con esa inexorable,
VERDAD.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados