Me he sentado en un banco, de piedra, a la espalda de los hospitales, en frente mía la morgue, siempre me acojonan esos edificios, pero bueno es dónde estaba.
Hay algunos naranjos , verdes, de los que cuelgan narajas, y me llama la atención, unos pitidos fuertes, como queriendo llamar mi atención, y lo consigue, levanto la mirada y veo a la pajarita verde, saltando inquieta de una rama a otra, está nerviosa, inquieta. Vuela rápido a otro naranjo cercano y vuelve ha hacer lo mismo, así una y otra vez, ¿Qué le pasará a la pajarita?, ya sé que es una hembra, pues si fuera un macho estaría cantando como loco buscando pajaritas.
Sonrío porque yo sé que está haciendo y la observo detenidamente, sigo cada paso y vuelo que da, y finalmente me levanto, y no voy a dónde ha estado, solo buscaba distraerme, hacer que no quiera que vea que protege , que quieres esconder de mí.
Voy al único naranjo en el que no se ha posado, y ahí está su preciado y amado nido, no lo quiero es sencillamente descubrirlo.
Hay algunos naranjos , verdes, de los que cuelgan narajas, y me llama la atención, unos pitidos fuertes, como queriendo llamar mi atención, y lo consigue, levanto la mirada y veo a la pajarita verde, saltando inquieta de una rama a otra, está nerviosa, inquieta. Vuela rápido a otro naranjo cercano y vuelve ha hacer lo mismo, así una y otra vez, ¿Qué le pasará a la pajarita?, ya sé que es una hembra, pues si fuera un macho estaría cantando como loco buscando pajaritas.
Sonrío porque yo sé que está haciendo y la observo detenidamente, sigo cada paso y vuelo que da, y finalmente me levanto, y no voy a dónde ha estado, solo buscaba distraerme, hacer que no quiera que vea que protege , que quieres esconder de mí.
Voy al único naranjo en el que no se ha posado, y ahí está su preciado y amado nido, no lo quiero es sencillamente descubrirlo.