marquelo
Negrito villero
La encontré en la fila en la mansedumbre peregrina de los pobres
la acaudalada la de ebra onírica situada estratégicamente en el ángulo perverso
la huella mortecina de la rata aplastada en la carretera en forma de corazón
su sangre decorando las iris elementales de los morbosos y de los asqueadores urbanos
la vi en la atalaya en el cénit del naufragio en su quimera de hojarasca
los tés de la tarde divididos en tertulias bohemias apuntalados por los meñiques sabios
y los surios de pajaritas
La encontré en todas las cartas de la ciudad
el país se ajustó a su cuello su espléndido cuello donde la brida
es una jaula para pájaros sentimentales y el rezo toma de sus enemigos el último real
del lupanar romano
la vi desnuda entregada al hálito naval de las cadenas quejumbrosas
el desaguar de su sexo en los meses más agrícolas
el bello arte de desmaquillar la tinta de los profetas de los poetas de los oídores de pecados
la vi
me vio.
la acaudalada la de ebra onírica situada estratégicamente en el ángulo perverso
[ del amor
La suficiencia del canto dando color a los vestidos
la huella mortecina de la rata aplastada en la carretera en forma de corazón
su sangre decorando las iris elementales de los morbosos y de los asqueadores urbanos
la vi en la atalaya en el cénit del naufragio en su quimera de hojarasca
los tés de la tarde divididos en tertulias bohemias apuntalados por los meñiques sabios
y los surios de pajaritas
La encontré en todas las cartas de la ciudad
el país se ajustó a su cuello su espléndido cuello donde la brida
es una jaula para pájaros sentimentales y el rezo toma de sus enemigos el último real
del lupanar romano
la vi desnuda entregada al hálito naval de las cadenas quejumbrosas
el desaguar de su sexo en los meses más agrícolas
el bello arte de desmaquillar la tinta de los profetas de los poetas de los oídores de pecados
la vi
me vio.