Raúl VaNa
Poeta recién llegado
No sé porque, pero estoy contento,
ayer fue un día inesperado,
un cielo despejado, amanecer en un momento,
caminaba solo y ella pasó a mi lado,
mis ojos la vieron, mi corazón latía,
había visto un ángel, un sueño, una flor
frente a mi, la causa de mi alegría,
mi más grande platónico amor.
No pude evitarlo, el brillo en mis ojos,
un suspiro por ella, un latido muy fuerte,
anhelar un beso de sus labios rojos
y sólo desear una cosa: a mi lado tenerte.
Hoy, por el pasillo, la vi pasar,
y lentamente ella volteó a verme,
un silencio, la mirada fija, un solo pensar,
y de su rostro una sonrisa brotó al verme.
Raúl VaNa.
ayer fue un día inesperado,
un cielo despejado, amanecer en un momento,
caminaba solo y ella pasó a mi lado,
mis ojos la vieron, mi corazón latía,
había visto un ángel, un sueño, una flor
frente a mi, la causa de mi alegría,
mi más grande platónico amor.
No pude evitarlo, el brillo en mis ojos,
un suspiro por ella, un latido muy fuerte,
anhelar un beso de sus labios rojos
y sólo desear una cosa: a mi lado tenerte.
Hoy, por el pasillo, la vi pasar,
y lentamente ella volteó a verme,
un silencio, la mirada fija, un solo pensar,
y de su rostro una sonrisa brotó al verme.
Raúl VaNa.