Armand
Poeta asiduo al portal
La vida no es justa
ya no seremos los reyes de este mundo
ni de nuestro pequeño jardín.
Florecerán los cardos y traerán espinas
para sangrar las manos del penitente.
Se cubrirán de malesas las huellas
de todo el camino recorrido
hasta desaparecer en la distancia
unos pasos más allá del ayer.
Con lágrimas en los ojos
o con los ojos secos es igual
la vida es un milagro imponente
capaz de construir y destruir sin mirar.
Yo amo la vida y quiero volverme eterno
convivo con esa contradicción
de ya haber visto demasiada muerte
de haber muerto muchas veces ya.
A vos te sobra tiempo para decidir
quién querés ser de verdad
a mí ya no me daba el espacio
para ser quien realmente
me ha tocado ser.
La vida no es justa
y no la elegí yo.
ya no seremos los reyes de este mundo
ni de nuestro pequeño jardín.
Florecerán los cardos y traerán espinas
para sangrar las manos del penitente.
Se cubrirán de malesas las huellas
de todo el camino recorrido
hasta desaparecer en la distancia
unos pasos más allá del ayer.
Con lágrimas en los ojos
o con los ojos secos es igual
la vida es un milagro imponente
capaz de construir y destruir sin mirar.
Yo amo la vida y quiero volverme eterno
convivo con esa contradicción
de ya haber visto demasiada muerte
de haber muerto muchas veces ya.
A vos te sobra tiempo para decidir
quién querés ser de verdad
a mí ya no me daba el espacio
para ser quien realmente
me ha tocado ser.
La vida no es justa
y no la elegí yo.