vate
Poeta recién llegado
Acurrúcame en tu regazo, cielo azul,
méceme entre tus esponjosos algodones
aliviando mi mente de agujetas atormentadas
por el lastimero pasado de mi burlona existencia.
Ansío sortear al inmaduro destino que me guasea
el desconsuelo cebado en mi pesar acongojado,
turbar al infortunio que se recreó en mi infelicidad,
concluir en un descanso donde el ocaso alivie mi dolor.
Abrígame en tu cobijo, bríndame el acogedor amparo
que nunca deleité, perceptible sólo en mis sueños.
Inocente quise conocer el sentido que tiene vivir,
más mi osadía fue rebatida con pureza e inocuidad.
Concédeme tu calor y sueño eterno,
imploro dejar de verte gris, por favor,
cielo azul...
méceme entre tus esponjosos algodones
aliviando mi mente de agujetas atormentadas
por el lastimero pasado de mi burlona existencia.
Ansío sortear al inmaduro destino que me guasea
el desconsuelo cebado en mi pesar acongojado,
turbar al infortunio que se recreó en mi infelicidad,
concluir en un descanso donde el ocaso alivie mi dolor.
Abrígame en tu cobijo, bríndame el acogedor amparo
que nunca deleité, perceptible sólo en mis sueños.
Inocente quise conocer el sentido que tiene vivir,
más mi osadía fue rebatida con pureza e inocuidad.
Concédeme tu calor y sueño eterno,
imploro dejar de verte gris, por favor,
cielo azul...