JAE
Poeta asiduo al portal
(Naces llorando y mueres llorando)
El despertar, el nacimiento,
la vida, como se le quiera
llamar,
es el sinónimo de tristeza.
Es el rio solemne con olor
lúgubre, que refleja los
ojos marchitos del mundo.
Es el rio que bautiza las cabezas
inciertas, con el agua
que ahoga sus ideas.
Es el lago inmenso del cielo
donde el hombre se queda
naufrago al tratar de encontrar
la isla eterna.
Son miles de huecos en el mundo
que tratan de llenarse
con movimientos rápidos e inciertos.
La vida es la gemela de mis días,
que se posa con
esa imagen que refleja,
todo el peso del dolor en mi alma.
La vida para mi es solo mi cuarto
vacio donde estoy sentado.
El ardor de lo seres que
se matan por ser felices
inútilmente
detrás de mi ventana
El despertar, el nacimiento,
la vida, como se le quiera
llamar,
es el sinónimo de tristeza.
Es el rio solemne con olor
lúgubre, que refleja los
ojos marchitos del mundo.
Es el rio que bautiza las cabezas
inciertas, con el agua
que ahoga sus ideas.
Es el lago inmenso del cielo
donde el hombre se queda
naufrago al tratar de encontrar
la isla eterna.
Son miles de huecos en el mundo
que tratan de llenarse
con movimientos rápidos e inciertos.
La vida es la gemela de mis días,
que se posa con
esa imagen que refleja,
todo el peso del dolor en mi alma.
La vida para mi es solo mi cuarto
vacio donde estoy sentado.
El ardor de lo seres que
se matan por ser felices
inútilmente
detrás de mi ventana