Corrompida alma, que de sus entrañas ya Impregnadas por proterva sociedad.
Elude a esta resurrección entre palmas de tortuosa desventura.
Impia de su ser se vuelve presa de profano pensar.
Desgloza el umbral a la perversión del alma.
En el fondo yace la esencia de excelsa pira,
Del vestigio del rencor nace el vagido de vida.
Del néctar qué recorre sus interminables andares,
Con las cataratas del pensar, que desembocan en tierno lago, en el que vida y muerte se vuelven del mismo agrado.
Elude a esta resurrección entre palmas de tortuosa desventura.
Impia de su ser se vuelve presa de profano pensar.
Desgloza el umbral a la perversión del alma.
En el fondo yace la esencia de excelsa pira,
Del vestigio del rencor nace el vagido de vida.
Del néctar qué recorre sus interminables andares,
Con las cataratas del pensar, que desembocan en tierno lago, en el que vida y muerte se vuelven del mismo agrado.