Nommo
Poeta veterano en el portal
Me molieron a palos.
Pero adoro mi falo.
Lo avalo...
Lo apoyo y lo sostengo.
Con él, me entretengo.
Te lo ofrezco, pues aún me quedan agallas.
Sin uniforme ni medallas.
Desprovisto de la corona de laurel.
En este Edén o vergel. Afrodisíaco...
Pero como siempre ocurre, le toca a Ben-Hur, remar en galeras, y luego, las carreras de cuádrigas.
Ese Charlton Heston que, látigo en mano, a sus caballos atiza con genio vigoroso.
Y los briosos corceles se abren paso, adelantando a otros vehículos acorazados.
Se queda el respetable público, asombrado.
Como dijo Sócrates: El conocimiento empieza en el asombro.
Vuelvo a verte, y te encuentro hablando con los Reyes Magos de Oriente.
Van a regalarle oro, incienso y mirra, a un recién nacido.
Eres la virgen María...
No soy el carpintero José, ni falta que me hace.
A lo lejos, veo el O. V. N. I.. Esa estrella de Belén, iluminada. Unos astronautas extraterrestres guían...
A los peregrinos que, en camello, recorren parte de la geografía de Oriente Próximo.
Pero adoro mi falo.
Lo avalo...
Lo apoyo y lo sostengo.
Con él, me entretengo.
Te lo ofrezco, pues aún me quedan agallas.
Sin uniforme ni medallas.
Desprovisto de la corona de laurel.
En este Edén o vergel. Afrodisíaco...
Pero como siempre ocurre, le toca a Ben-Hur, remar en galeras, y luego, las carreras de cuádrigas.
Ese Charlton Heston que, látigo en mano, a sus caballos atiza con genio vigoroso.
Y los briosos corceles se abren paso, adelantando a otros vehículos acorazados.
Se queda el respetable público, asombrado.
Como dijo Sócrates: El conocimiento empieza en el asombro.
Vuelvo a verte, y te encuentro hablando con los Reyes Magos de Oriente.
Van a regalarle oro, incienso y mirra, a un recién nacido.
Eres la virgen María...
No soy el carpintero José, ni falta que me hace.
A lo lejos, veo el O. V. N. I.. Esa estrella de Belén, iluminada. Unos astronautas extraterrestres guían...
A los peregrinos que, en camello, recorren parte de la geografía de Oriente Próximo.
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