Annya
Considerar el portal mi casa, virtual *___*
La voz del Poeta... ¿El arte des-valorado? Poco complendido, se encierra es estanterias con poca vida, donde las manos apenas llegan, de paso, mientras buscan obras que relaten solo las vidas que caminan por la realidad cierta.
La voz del poeta queda relegada al mundo de la fantasía... ¡Esos locos que hablan de sueños entre nube sin los pies en la tierra, con la luna en su pluma!
Y encerrados y apartados del mundo de la riqueza material, siguén éstos entre metáforas y rimas cantado al amor y el desamor; gritandole a la noche, saludando al día, a pesar de que éste en ocasiones
les amortaje por sus palabras en vida.
No tienen precio sus poemas, como no tiene precio el amor y desamor, la belleza, el color. No quieren tener cadenas que forjadas con metal que compra la valía de su corazón, les robe el alma de sus palabras, para con ellas llegar a quienes éstas alimentan, curan, ilusionan; ponen sobre el sentimiento un unguento que alivie o haga florecer aquello que se lleva dentro.
No tiene frontera. Cual juglares que anhelantes van más allá de lo absurdo de la existencia vacía, cuando se recluyen dentro del espejo de sus estrofas y rimas. Y atrapados entre éstas, se retro-alimentan del cúmulo de emociones que ponen sinfonía a todas las cosas que su pluma ponen de manifiesto, viviendo la aventura que a éstas pone cuerpo, en un mundo hiper-tecnologizado, para con guirnalda de palabras alcanzar la perspectiva de la magnitud de lo que cantan, compartiendo en la proximidad, vivir la aventura que alimenta al espiritu que se lleva dentro.
Annya M. G.
Reservados todos los derechos
La voz del poeta queda relegada al mundo de la fantasía... ¡Esos locos que hablan de sueños entre nube sin los pies en la tierra, con la luna en su pluma!
Y encerrados y apartados del mundo de la riqueza material, siguén éstos entre metáforas y rimas cantado al amor y el desamor; gritandole a la noche, saludando al día, a pesar de que éste en ocasiones
No tienen precio sus poemas, como no tiene precio el amor y desamor, la belleza, el color. No quieren tener cadenas que forjadas con metal que compra la valía de su corazón, les robe el alma de sus palabras, para con ellas llegar a quienes éstas alimentan, curan, ilusionan; ponen sobre el sentimiento un unguento que alivie o haga florecer aquello que se lleva dentro.
No tiene frontera. Cual juglares que anhelantes van más allá de lo absurdo de la existencia vacía, cuando se recluyen dentro del espejo de sus estrofas y rimas. Y atrapados entre éstas, se retro-alimentan del cúmulo de emociones que ponen sinfonía a todas las cosas que su pluma ponen de manifiesto, viviendo la aventura que a éstas pone cuerpo, en un mundo hiper-tecnologizado, para con guirnalda de palabras alcanzar la perspectiva de la magnitud de lo que cantan, compartiendo en la proximidad, vivir la aventura que alimenta al espiritu que se lleva dentro.
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