Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las voces que no vieron las orillas
hoy duermen sin miedo
en los espejos,
en el humo que desprenden los dragones
en la pinza que presiona la garganta
en el rojo de la noche con sus anclas
en el borde detenido de los besos,
las voces que tuvieron cinco dedos
que tuvieron dos piernas
y una espalda ancha
duermen en la guerra del silencio
la que toma sal
y la arroja a los ojos
la que corre sin rezar
a un muero inexistente,
las voces que hoy
son hábiles constructoras de la vida
son el germen de la luz
dentro de un pozo.