jmacgar
Poeta veterano en el portal
La zagala y la abubilla
Paseando por el monte
para llegar a la cima
ascendía la zagala,
yo le hacía compañía;
sobre la rama de un pino
aleteó una abubilla
con su cresta colorada
y con las puntas negritas,
pico curvo y alargado,
la cabeza bien altiva;
cuando estiraba las alas
bu-bu-bu-bu-bú decía.
Yo lo le dije a la muchacha
¡-fíjate qué ave tan linda!
pero más linda eres tú,
que eres la flor de mi vida-
ella, oyendo mis palabras
levemente enrojecía
mientras sus rubios cabellos
acariciaba la brisa.
Yo quise hacerla reir
y le dije: -escucha niña
lo que soy capaz de hacer,
voy a llamar la avecilla-
y empecé a gritar bu-bú,
solo por oir su risa,
y ciertamente rió
¡OH Señor, qué maravilla!
su risa me llegó al alma
como bella melodía;
yo estaba como embobado
por su risa cantarina
que resonaba con eco
por entre aquellas colinas
y por oirla seguí
cual si fuera una abubilla
lanzando al aire el bu-bú
y ella sin parar reía;
entonces me paré enfrente
por contemplar su alegría
y fue tal mi atrevimiento
que la besé en la mejilla.
------------
Última edición:
