MadridBohemio
Poeta recién llegado
Sé que vivir en la soledad más absoluta enjaula nuestras almas...
Sé que ignorar el tiempo que vivimos es como asesinar provincias de caricias...
Sé que amanecer sin aire es morir lánguidamente de asfixia...
Sé que implorar a Dios por el amor divino es como suplicar al llanto desconsolado que cese en consoladoras sonrisas...
Sé abanicar al viento con el agravio vespertino del bucólico silencio pastoril
Sé cómo despertar las sonrisas de un aliento en pena sin levantar las sospechas del diablo escrutador
Sé repoblar los macizos abrasados con tan solo pronunciar un soplido de mis eternales entrañas
Sé vaciar los océanos y convertirlos en desiertos fecundos y en yermas praderas infructuosas
Digamos pues que lo sé todo
Menos besar
No sé besar un beso ni acariciar unos labios con mis labios parapléjicos
No sé avanzar despacio por la comisura de sus labios con ternura para no herir cada una de sus declinaciones fungosas.
No sé besar
Soy incapaz de mover los labios con la musicalidad de sus cabellos azotados por el viento me aterroriza pensar q el espacio entre su aliento y mi aliento sea imperturbable y quisiera poder absorberlo cual agujero negro en galaxia perdida
No sé besar
No sé casar dos bocas cual imán de amor, seducción letal de lo infinito, corrupción de la distancia, persuasión de lo prohibido, aprehensión de lo imposible
Siento no saber colocar perfectamente cada palabra en su lugar, para encajar dulcemente en el alma del lector...
Un saludo.
Sé que ignorar el tiempo que vivimos es como asesinar provincias de caricias...
Sé que amanecer sin aire es morir lánguidamente de asfixia...
Sé que implorar a Dios por el amor divino es como suplicar al llanto desconsolado que cese en consoladoras sonrisas...
Sé abanicar al viento con el agravio vespertino del bucólico silencio pastoril
Sé cómo despertar las sonrisas de un aliento en pena sin levantar las sospechas del diablo escrutador
Sé repoblar los macizos abrasados con tan solo pronunciar un soplido de mis eternales entrañas
Sé vaciar los océanos y convertirlos en desiertos fecundos y en yermas praderas infructuosas
Digamos pues que lo sé todo
Menos besar
No sé besar un beso ni acariciar unos labios con mis labios parapléjicos
No sé avanzar despacio por la comisura de sus labios con ternura para no herir cada una de sus declinaciones fungosas.
No sé besar
Soy incapaz de mover los labios con la musicalidad de sus cabellos azotados por el viento me aterroriza pensar q el espacio entre su aliento y mi aliento sea imperturbable y quisiera poder absorberlo cual agujero negro en galaxia perdida
No sé besar
No sé casar dos bocas cual imán de amor, seducción letal de lo infinito, corrupción de la distancia, persuasión de lo prohibido, aprehensión de lo imposible
Siento no saber colocar perfectamente cada palabra en su lugar, para encajar dulcemente en el alma del lector...
Un saludo.