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Mi ansiedad ve pasar las horas y los días mirando al mar. La mirada perdida en el horizonte, soñando con aquella playa lejana, donde más fuerte mi voz se pudiera alzar.
Pero es el fragor de la marea, la que con su fuerza todo lo acalla, hasta mis pensamientos emprenden su vuelo huyendo de su furia como cruel batalla.
Ya nadie volverá a saber de mí. Ni de lo que piense la gente cuando ya no hable de ti. Aunque mis versos clamen que una vez te hice feliz y mis poemas llenen páginas con mi sentir
Y cuando la luna se apague en los cielos y su reflejo se sumerja en el lago de mi desconsuelo, emprenderé mi vuelo dejando atrás todos aquellos momentos que un día formaban parte de mis más ansiados anhelos.
Me encontrare de nuevo con mis labios quemados de tu sed, con una herida abierta de una noche de amor hasta el amanecer y la tortura de sentirse como un ciego que pidiendo limosna extiende su mano, mientras la gente lo ignora una y otra vez
Y es aquí, que como... lúgubre caminante de la noche, lamentas el tiempo que se ha ido, reencontrándote con tú soledad, después de haberlo conocido
No quiero que nadie sepa lo que un día todos sabrán, cerrando los ojos a una gran verdad. Que disfrutamos de besos prohibidos, sin llegar a pensar que un día podrían caer en el olvido
Buscamos cerrar aquellas puertas que teníamos abiertas mientras se revelaban nuestros sueños y como perros sin dueños quedamos postrados para siempre en la soledad de aquellas playas desiertas construyendo castillos de arena como niños pequeños
Halcón tienes ese excelente don de cautivar con tu verbo poético, leerte es mirar en el espejo de tus ojos hechos versos.
Un gustazo pasar por acá, me encanto...me en-can-to
Halcón tienes ese excelente don de cautivar con tu verbo poético, leerte es mirar en el espejo de tus ojos hechos versos.
Un gustazo pasar por acá, me encanto...me en-can-to
Mi ansiedad ve pasar las horas y los días mirando al mar. La mirada perdida en el horizonte, soñando con aquella playa lejana, donde más fuerte mi voz se pudiera alzar.
Pero es el fragor de la marea, la que con su fuerza todo lo acalla, hasta mis pensamientos emprenden su vuelo huyendo de su furia como cruel batalla.
Ya nadie volverá a saber de mí. Ni de lo que piense la gente cuando ya no hable de ti. Aunque mis versos clamen que una vez te hice feliz y mis poemas llenen páginas con mi sentir
Y cuando la luna se apague en los cielos y su reflejo se sumerja en el lago de mi desconsuelo, emprenderé mi vuelo dejando atrás todos aquellos momentos que un día formaban parte de mis más ansiados anhelos.
Me encontrare de nuevo con mis labios quemados de tu sed, con una herida abierta de una noche de amor hasta el amanecer y la tortura de sentirse como un ciego que pidiendo limosna extiende su mano, mientras la gente lo ignora una y otra vez
Y es aquí, que como... lúgubre caminante de la noche, lamentas el tiempo que se ha ido, reencontrándote con tú soledad, después de haberlo conocido
No quiero que nadie sepa lo que un día todos sabrán, cerrando los ojos a una gran verdad. Que disfrutamos de besos prohibidos, sin llegar a pensar que un día podrían caer en el olvido
Buscamos cerrar aquellas puertas que teníamos abiertas mientras se revelaban nuestros sueños y como perros sin dueños quedamos postrados para siempre en la soledad de aquellas playas desiertas construyendo castillos de arena como niños pequeños
Halcón tienes ese excelente don de cautivar con tu verbo poético, leerte es mirar en el espejo de tus ojos hechos versos.
Un gustazo pasar por acá, me encanto...me en-can-to
Mi ansiedad ve pasar las horas y los días mirando al mar. La mirada perdida en el horizonte, soñando con aquella playa lejana, donde más fuerte mi voz se pudiera alzar.
Pero es el fragor de la marea, la que con su fuerza todo lo acalla, hasta mis pensamientos emprenden su vuelo huyendo de su furia como cruel batalla.
Ya nadie volverá a saber de mí. Ni de lo que piense la gente cuando ya no hable de ti. Aunque mis versos clamen que una vez te hice feliz y mis poemas llenen páginas con mi sentir
Y cuando la luna se apague en los cielos y su reflejo se sumerja en el lago de mi desconsuelo, emprenderé mi vuelo dejando atrás todos aquellos momentos que un día formaban parte de mis más ansiados anhelos.
Me encontrare de nuevo con mis labios quemados de tu sed, con una herida abierta de una noche de amor hasta el amanecer y la tortura de sentirse como un ciego que pidiendo limosna extiende su mano, mientras la gente lo ignora una y otra vez
Y es aquí, que como... lúgubre caminante de la noche, lamentas el tiempo que se ha ido, reencontrándote con tú soledad, después de haberlo conocido
No quiero que nadie sepa lo que un día todos sabrán, cerrando los ojos a una gran verdad. Que disfrutamos de besos prohibidos, sin llegar a pensar que un día podrían caer en el olvido
Buscamos cerrar aquellas puertas que teníamos abiertas mientras se revelaban nuestros sueños y como perros sin dueños quedamos postrados para siempre en la soledad de aquellas playas desiertas construyendo castillos de arena como niños pequeños
.....de un halcón. 22/03/2019
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Excelente poema Halcón, un abrazo con la pluma del alma
Mi ansiedad ve pasar las horas y los días mirando al mar. La mirada perdida en el horizonte, soñando con aquella playa lejana, donde más fuerte mi voz se pudiera alzar.
Pero es el fragor de la marea, la que con su fuerza todo lo acalla, hasta mis pensamientos emprenden su vuelo huyendo de su furia como cruel batalla.
Ya nadie volverá a saber de mí. Ni de lo que piense la gente cuando ya no hable de ti. Aunque mis versos clamen que una vez te hice feliz y mis poemas llenen páginas con mi sentir
Y cuando la luna se apague en los cielos y su reflejo se sumerja en el lago de mi desconsuelo, emprenderé mi vuelo dejando atrás todos aquellos momentos que un día formaban parte de mis más ansiados anhelos.
Me encontrare de nuevo con mis labios quemados de tu sed, con una herida abierta de una noche de amor hasta el amanecer y la tortura de sentirse como un ciego que pidiendo limosna extiende su mano, mientras la gente lo ignora una y otra vez
Y es aquí, que como... lúgubre caminante de la noche, lamentas el tiempo que se ha ido, reencontrándote con tú soledad, después de haberlo conocido
No quiero que nadie sepa lo que un día todos sabrán, cerrando los ojos a una gran verdad. Que disfrutamos de besos prohibidos, sin llegar a pensar que un día podrían caer en el olvido
Buscamos cerrar aquellas puertas que teníamos abiertas mientras se revelaban nuestros sueños y como perros sin dueños quedamos postrados para siempre en la soledad de aquellas playas desiertas construyendo castillos de arena como niños pequeños
Mi ansiedad ve pasar las horas y los días mirando al mar. La mirada perdida en el horizonte, soñando con aquella playa lejana, donde más fuerte mi voz se pudiera alzar.
Pero es el fragor de la marea, la que con su fuerza todo lo acalla, hasta mis pensamientos emprenden su vuelo huyendo de su furia como cruel batalla.
Ya nadie volverá a saber de mí. Ni de lo que piense la gente cuando ya no hable de ti. Aunque mis versos clamen que una vez te hice feliz y mis poemas llenen páginas con mi sentir
Y cuando la luna se apague en los cielos y su reflejo se sumerja en el lago de mi desconsuelo, emprenderé mi vuelo dejando atrás todos aquellos momentos que un día formaban parte de mis más ansiados anhelos.
Me encontrare de nuevo con mis labios quemados de tu sed, con una herida abierta de una noche de amor hasta el amanecer y la tortura de sentirse como un ciego que pidiendo limosna extiende su mano, mientras la gente lo ignora una y otra vez
Y es aquí, que como... lúgubre caminante de la noche, lamentas el tiempo que se ha ido, reencontrándote con tú soledad, después de haberlo conocido
No quiero que nadie sepa lo que un día todos sabrán, cerrando los ojos a una gran verdad. Que disfrutamos de besos prohibidos, sin llegar a pensar que un día podrían caer en el olvido
Buscamos cerrar aquellas puertas que teníamos abiertas mientras se revelaban nuestros sueños y como perros sin dueños quedamos postrados para siempre en la soledad de aquellas playas desiertas construyendo castillos de arena como niños pequeños
El amor nunca debe ser prohibido mi cielo, lastimosamente se que sucede
y lo dices muy hermosamente en estar maravillosas letras. Placer inmenso
de lectura. Besitos cariñosos vuelen a tus mejillas.
El amor nunca debe ser prohibido mi cielo, lastimosamente se que sucede
y lo dices muy hermosamente en estar maravillosas letras. Placer inmenso
de lectura. Besitos cariñosos vuelen a tus mejillas.