María Andrea
Poeta recién llegado
LABIOS ROTOS
Llevo los bolsillos rotos por el silencio que vio sepultar una verdad
Cargo un desierto que acompaña a mi soledad, ya no hay mar que pueda apreciar
Me luzco con el vestido hueco, sin hechura por callar camino desnuda por murmurar sinceridad
Coleccioné silencios, que ingrato fue el tiempo por no lastimar al rosal
Acaricié mi cabello y cada hebra esta demás, que egoísta fue el tiempo por gritar
Bebí de tus aguas, respiré en tus labios y que vano fue el tiempo por susurrar al desconocido el deseo de un beso que hoy es ajeno como nube sin cielo
Ahora es tu voz humedecida que traiciona mil frases por ir de prisa
Un suspiro esta demás, ya no hay sueños que puedan reemplazar la realidad
La melodía esta demás, la sinfonía solo es ruido que no pienso escuchar
La magia esta demás, cuando veo un cielo grieto y una estrella que baila al compás
Muero despierta, no quiero pensar que tu voz indiferente me huye sin más por dar
Pero no temas, no muero, es mi frase exagerada que te grita el silbido de mis labios
El susurro cobarde de tus labios decepciona hasta el frío brío del viento
Lastiman tus oídos sordos cuando no entiendes al huracán que llevo dentro
Pero no temas, no llevo arena en mi camisal, aún llevo una roca que es mi fuerza y señal
Solo un favor, no me niegues la verdad
Un favor, no quiero creer que tu voz es indiferente ante el silencio que se desvanece como trueno
Un favor, no quiero pensar que me hablas con el susurro cobarde de tus labios
Un favor, no quiero creer que tu voz es indiferente ante el silencio que se desvanece como trueno
Un favor, no quiero pensar que me hablas con el susurro cobarde de tus labios
Oye, lo que tenía que decir no podía seguir viviendo en mí
Oye, esto no tenía salida, a veces pienso que ya de nada servía que digas
Oye, ni te asomas al desierto para ver yo que tal
Oye, ¿el disfraz será mi sombra por toda una vida?
Oye, hoy no tengo más temor por huir de una prisión
Oye, dame razones para luchar, dame razones para olvidar
Oye, solo dame una razón
Dame razones para acabar con esto, el vicio del fuego
Dame razones para luchar por lo eterno, mi amistad
Dame razones para apostar por una verdad, el huracán que opaca al viento
Dame razones para cuidar el rosal, el niño que desenterré detrás de una cascada
Dame razones para luchar por lo eterno, mi amistad
Dame razones para apostar por una verdad, el huracán que opaca al viento
Dame razones para cuidar el rosal, el niño que desenterré detrás de una cascada
No quiero luchar por quien no aprecia lo que llevo dentro
Solo persigo ganar la batalla por desvanecer al huracán
Quiero matar lo que daña a una amistad
Solo persigo ganar la batalla por desvanecer al huracán
Quiero matar lo que daña a una amistad
Dame razones para creer que debo luchar por el rosal
Sé que cuidare una rosa, ya no con la palma herida
Cuidaré tus pétalo con una sonrisa
Cuidaré lo que une a ambos desiertos (amistad)
Cuidaré lo que tanto me costo cosechar
Cuidare tu nombre, que no sea un cuento
Cuidaré el agua, el espejo de tu alma
Cuidaré mis risas y no me perderé de vista
Cuidaré mi dicha, para que sea eterna
Cuidaré lo que el río hizo mar
Te cuidaré desde la brisa, no desde la luna herida
Cuidaré tus pétalo con una sonrisa
Cuidaré lo que une a ambos desiertos (amistad)
Cuidaré lo que tanto me costo cosechar
Cuidare tu nombre, que no sea un cuento
Cuidaré el agua, el espejo de tu alma
Cuidaré mis risas y no me perderé de vista
Cuidaré mi dicha, para que sea eterna
Cuidaré lo que el río hizo mar
Te cuidaré desde la brisa, no desde la luna herida
He perdido, si, pero no me dejaré llevar
He ganado un cautiverio, si, pero no será mi tumba
He sido absurda, si, pero no será mi nombradía
He ganado un cautiverio, si, pero no será mi tumba
He sido absurda, si, pero no será mi nombradía
La roca que llevo dentro se hizo mas fuerte con el huracán
La lluvia hizo madurar lo desconocido de un arenal
El desierto me enseño que puedo sembrar un rosal
y soy yo quien luche por mi felicidad
El silencio me enseñó que tengo que hablar y no callar
El trueno me grito que no soy ingenua por decir una verdad
Moriré en el intento de apagar este fuego y no perderé de vista el edén que supimos cultivar