zatirikon
Poeta recién llegado
Ayer sonó largamente,
la caja tecleada bisentídica,
y mugió desde un instante atrás,
cual deja-vu chirrió,
gritó espantosamente como tren
vetusto de la colonia,
cuando dijeron: es para ti
alcé la herradura manoseada
de cien cursilerías compartidas
y un agudo hola dibujó tus labios
de sutil filo de palabras tardías
pero yo airoso ante el compromiso,
de un favor de alguno, las frases de siempre,
un que es de tu vida, y un cumplido simple,
se murió mi perro, un detalle soso
mas cuando se dijo todo, lo que a diario se dice,
en estos casos de cumplidos tontos
y me veía curado, de tus labios romos,
se hizo trémula tu voz, y rápido dijiste
adiós y cuídate
y colgaste un rayo, que irradió mi mente
diosa, desvanécete, olvida que existo,
no se vale atacar con labios temblorosos
la caja tecleada bisentídica,
y mugió desde un instante atrás,
cual deja-vu chirrió,
gritó espantosamente como tren
vetusto de la colonia,
cuando dijeron: es para ti
alcé la herradura manoseada
de cien cursilerías compartidas
y un agudo hola dibujó tus labios
de sutil filo de palabras tardías
pero yo airoso ante el compromiso,
de un favor de alguno, las frases de siempre,
un que es de tu vida, y un cumplido simple,
se murió mi perro, un detalle soso
mas cuando se dijo todo, lo que a diario se dice,
en estos casos de cumplidos tontos
y me veía curado, de tus labios romos,
se hizo trémula tu voz, y rápido dijiste
adiós y cuídate
y colgaste un rayo, que irradió mi mente
diosa, desvanécete, olvida que existo,
no se vale atacar con labios temblorosos