Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Implorando las perlas
cautivas de tu boca
el amor
desatendió la plenitud de
tus pesares...
En tiempos aciagos siguió
la marcha
en la discordia y en el
desasosiego
empuñó el cetro;
del derrotero en la
desdicha de la
renuncia;
sin vacilar asumió el
menosprecio
de los castigos del tiempo,
olvidará ahora los ensueños
de los cuatro brazos unidos en
un mismo cuerpo,
de los cuatro labios imbricados
en un mismo beso...
cautivas de tu boca
el amor
desatendió la plenitud de
tus pesares...
En tiempos aciagos siguió
la marcha
en la discordia y en el
desasosiego
empuñó el cetro;
del derrotero en la
desdicha de la
renuncia;
sin vacilar asumió el
menosprecio
de los castigos del tiempo,
olvidará ahora los ensueños
de los cuatro brazos unidos en
un mismo cuerpo,
de los cuatro labios imbricados
en un mismo beso...
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