EINSAME DAME
Poeta recién llegado
La línea del tiempo delimita lo imposible,
divagaciones absurdas conmocionan
territorios desconocidos de mi ser;
cataclismo impávido tras los hechos.
Letras cargadas de hastío ante ti.
¡Oh mensajero de la noche!
No soporto tus Repentinos ojos posándose sobre mí,
invierno en el más vil de los desvelos.
Puñal tras puñal me atraviesan las palabras,
el verdugo eres tú, oh silencio.
Ha llegado la primavera,
empañada con el más eterno aguacero,
dualidad de estaciones atemporales,
época fútil, tan solo reminiscencias,
coincidencias vanas del azar,
nocturna sensación de vaciedad.
La carta jamás escrita.
Si. Eres tú.
divagaciones absurdas conmocionan
territorios desconocidos de mi ser;
cataclismo impávido tras los hechos.
Letras cargadas de hastío ante ti.
¡Oh mensajero de la noche!
No soporto tus Repentinos ojos posándose sobre mí,
invierno en el más vil de los desvelos.
Puñal tras puñal me atraviesan las palabras,
el verdugo eres tú, oh silencio.
Ha llegado la primavera,
empañada con el más eterno aguacero,
dualidad de estaciones atemporales,
época fútil, tan solo reminiscencias,
coincidencias vanas del azar,
nocturna sensación de vaciedad.
La carta jamás escrita.
Si. Eres tú.