sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lados de sueños tristes que se meten en los labios
que conducen su mala suerte en el adiós del tiempo
en el mundo de cristal de lagunas que se encuentran
en la muestra de la lágrima
que quiere unir su voz
y su sentir
el cadáver de los sueños
que se cae en una muestra de voz
que se atormentan en los pensamientos de almas
que se inundan en besos apagados y sudados
que se entristecen en los mitos de llamas y cenizas
voz cruda y carnicera
que se monta en alas que se caen a los lados
triste pesadilla de la realidad que cae en un mundo extremo
que se ahorca y que se penaliza
de gotas de palabras
que no respiran aire
que se tuercen en almas de hielo
que se pierden en frases
en un mundo que se oscurece en imágenes
luto en los labios robados
que se acuestan entre el paréntesis del tiempo caído
de las muestras de desorden
de fases sin luz
de orígenes disecados
de voces que se pierden en escenas
transformación de vapores
que se incrementan en las alturas del aire
oxigeno marginado y oscurecido
con trampas de lluvia acida y descrita
por el tubo de escape de los pensamientos
por donde sale el miedo
la angustia utilizada en crimen
la armas del adiós
de voces irreales
insistentemente adormecida la luna
que cae de las estrellas
que se suicida en sus lágrimas
adiós a su ritual de flores vendidas al infierno
sus gotas de palabras que se incrustan
en el cinturón de su adiós
de derretir su voz en el hielo
hasta producir su lamento
llamas que giran a sus pesadillas
tristes palabras
que una vez matadas
en la hoguera de las despedidas
se finaliza con la muerte hacia la palabra hasta nunca.