rafael prado
Poeta recién llegado
Ladrón de cuello blanco y puño almidonado,
orgullo de familia que posa principesca.
Paseas por oriente fragante de colonia,
pisoteando al humilde con ínfulas de grande.
Ladrón de cuello blanco amigo de los clubes,
de cóctel en el senado o los viajes a Miami,
derrochas con soltura dinero a borbollones,
regalas finas rosas y joyas caprichosas.
Cambiando de escritorio y amante secretaria,
pagada con la plata, del fraude al estado.
Pisoteando la alfombra con finos mocasines
producto del engaño y el robo descarado,
siempre ocuparás un cargo digno de los zares;
amigo del ministro y vajilla de 10 puestos.
Mientras los niños mueren por falta de alimento,
por falta de escuela o falta de sustento,
al ladrón de cuello blanco hacen monumento
por haberles robado hasta el ultimo talento.
orgullo de familia que posa principesca.
Paseas por oriente fragante de colonia,
pisoteando al humilde con ínfulas de grande.
Ladrón de cuello blanco amigo de los clubes,
de cóctel en el senado o los viajes a Miami,
derrochas con soltura dinero a borbollones,
regalas finas rosas y joyas caprichosas.
Cambiando de escritorio y amante secretaria,
pagada con la plata, del fraude al estado.
Pisoteando la alfombra con finos mocasines
producto del engaño y el robo descarado,
siempre ocuparás un cargo digno de los zares;
amigo del ministro y vajilla de 10 puestos.
Mientras los niños mueren por falta de alimento,
por falta de escuela o falta de sustento,
al ladrón de cuello blanco hacen monumento
por haberles robado hasta el ultimo talento.
Última edición: