Loco
Poeta fiel al portal
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¿Qué es un sueño ?...Humo.
Es mi sustento de aromas puros
de mi ser espectral que nada desnudo.
Soy el ladrón de sueños,
ave rapaz que hace seas olvido
buscando mariposas de metal gélido
entre tus ocres silenciosas vigilias.
Percepciones angustiosas de espinas
en una horca balanceante de gas,
almas perdidas entre una avalancha
de miedosas y polvorientas manadas,
pasiones desenfrenadas de estatuas
que lloran lágrimas de rosas,
cuanto gozo en mis manos se acrisola
lleno de tu sudor de burbujas de placer,
en tu imaginario flotante duermevela.
Crees verme entre las brumas, en un jirón,
de tu sueños hechos de masturbaciones
pasando raudas como tortugas carniceras
por las nubes sinuosas de tu cuerpo en celo.
Me introduzco en tus aspiraciones
recorriendo tu interior y poniendo
tu sexo crecido a flor de piel.
Me expeles quedando vacía,
tu alma adicta a un veneno de azúcar amargo
de ansía con locura de sangre chorreante.
Que sólido imagináis lo imposible,
endiosáis el deseo, con un disfraz efímero
de futura realidad vestida de periódicos viejos.
Ilusos, beatos de la falsedad, seguid haciéndolo
ocultando vuestras gónadas de fracaso.
Aunque me tapéis los ojos con alambres,
mi mirada atravesará esas hebras de lujuria
qué me nutren, soy el que todo devora.
Deliciosas fibras de cuerpos imperfectos,
dibujados con el pincel de la pasión de un segundo,
que en la despensa de mi onírico mundo
poseo sin descanso en mis fauces
de ángel pervertido de la sumisión
noche a noche, luna a luna, eón a eón.
¿Quieres seguir soñando?
Hazlo, ese humo bailarín de plata
que recorre, torrente de cascada, tus piernas es mío.
Pues lo robo y te lo devuelvo envuelto en lija
como la llama tormentosa del frenesí y el descontrol.
Despierta, en tu lúgubre y resbalada oquedad,
sólo queda la impía remembranza
de tu carnalidad hecha salto de agua.
Esa ha sido mi marca nocturna al marchar,
mi sello invisible y quejoso, pero húmedo.
Y a partir de ese momento sin medida sabrás
que vivo en tu mente, y tu aliento es mi alimento.
Dame tus sueños, entrega tus deseos, no te arrepentirás,
pues soy , fui y seré tu ladrón de sueños.
No ando con tiempo en estos días.
Os mando besos y abrazos.
Pedro, el loco.
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