ps_ita
Poeta adicto al portal
Estaba tomando un café o quizás encendiendo un cigarrillo,
Te ví por el rabillo, pero no pensé que querías robarme,
Te acercaste cauto, caballeroso y no me protegí.
Me robaste el tiempo de mirar al cielo buscando formas en las nubes,
Me despojaste de una vida sin mayores sabores, y colmada de monotonía.
Se fueron de mi las noches tranquilas, y el buscar cosas en que pensar,
El escuchar melodías sin sentir mi piel erizar;
El sentir olores y no invocar recuerdos.
Te vi caminar, con todas esas cosas que de mí tomaste y tu caminar también era distinto.
Hoy una nebulosa dibuja mi destino, y he decido ladrón de almas ofrecerte un trueque
Me das tu corazón verdugo y yo te doy la mentira calma de mi alma,
Me das tus sueños libres, yo te doy mis raíces al sol,
Me das la sensación de rozar tu piel, yo lo que siento cuando la recorro,
Me abres tus dudas e intrigas, yo te regalo mi azar,
Me das tus manos de fierro, yo te doy la sangre de mis labios,
Me das tu infinidad, yo te entrego mi final .
Señor ladrón, si mis palabras le interesan más que aquello que robo y que no deseo recuperar ya sabe donde estoy en ese lugar donde el tiempo no corre, el sol no se apaga y los pájaros no emigran el mismo lugar en donde usted al robarme me regalo deseos de darle aun más para que se llevará..
Te ví por el rabillo, pero no pensé que querías robarme,
Te acercaste cauto, caballeroso y no me protegí.
Me robaste el tiempo de mirar al cielo buscando formas en las nubes,
Me despojaste de una vida sin mayores sabores, y colmada de monotonía.
Se fueron de mi las noches tranquilas, y el buscar cosas en que pensar,
El escuchar melodías sin sentir mi piel erizar;
El sentir olores y no invocar recuerdos.
Te vi caminar, con todas esas cosas que de mí tomaste y tu caminar también era distinto.
Hoy una nebulosa dibuja mi destino, y he decido ladrón de almas ofrecerte un trueque
Me das tu corazón verdugo y yo te doy la mentira calma de mi alma,
Me das tus sueños libres, yo te doy mis raíces al sol,
Me das la sensación de rozar tu piel, yo lo que siento cuando la recorro,
Me abres tus dudas e intrigas, yo te regalo mi azar,
Me das tus manos de fierro, yo te doy la sangre de mis labios,
Me das tu infinidad, yo te entrego mi final .
Señor ladrón, si mis palabras le interesan más que aquello que robo y que no deseo recuperar ya sabe donde estoy en ese lugar donde el tiempo no corre, el sol no se apaga y los pájaros no emigran el mismo lugar en donde usted al robarme me regalo deseos de darle aun más para que se llevará..